Pulse. La calidad de la atención en su red
Pulse lee la historia clínica: qué le pasó a cada afiliado, en qué orden y en qué prestador.
Hoy, un financiador sabe cuánto liquida por la atención de sus afiliados, pero rara vez sabe cómo fue esa atención. Pulse reconstruye el recorrido de cada afiliado por la red y le muestra a la dirección dónde una enfermedad quedó anotada pero sin diagnóstico, dónde un diagnóstico no tuvo el tratamiento esperado y dónde se perdió la continuidad.
Pulse no controla, no debita ni sanciona. Responde a un valor médico: cuidar y proteger al paciente. Los datos que identifican a cada persona no salen de la institución que los custodia.
Caso ficticio, sin datos de pacientes reales
Tres prestadores, un diagnóstico que nadie codificó
Roberto, 58 años, afiliado. Lo atienden tres prestadores de distinta complejidad.
- Marzo, guardia del Prestador A: consulta por dolor de cabeza con presión alta. Se anota «probable hipertensión» y se va sin diagnóstico ni tratamiento.
- Junio, Prestador B: se interna por neumonía. Enfermería registra presión alta todos los días. Sale con el diagnóstico de neumonía, sin hipertensión y sin medicación para la presión.
- Agosto, laboratorio del Prestador C: los análisis muestran un daño renal incipiente. Nadie lo deriva.
- Noviembre, Prestador A: sufre un accidente cerebrovascular.
Cada prestador vio una parte; ninguno vio el recorrido. Pulse reúne los cuatro momentos y emite un aviso antes del evento grave, para que un profesional revise el caso a tiempo.
Su organización liquidó las cuatro atenciones. Ninguna factura tenía un error. Y aun así, nadie vio a tiempo lo que le estaba pasando.
¿Cuántas historias así puede haber hoy en su red, sin que nadie las haya hecho mal?
Pulse es un prototipo con una prueba de factibilidad ya realizada. Buscamos instituciones para un piloto con validación clínica independiente.